Beatrid · A creative house

Deco-Hose: cuando la animación se vuelve arquitectura.

Todo sistema de diseño tiene un nombre. El nuestro se llama Deco-Hose.

El nombre viene de dos mundos que no deberían cruzarse y que, cuando lo hacen, crean algo que no se parece a nada más.

El primero es el Rubber Hose, el lenguaje de animación que inventaron los estudios Fleischer y el joven Disney entre 1928 y 1935. Personajes con extremidades que se doblaban como mangueras. Movimiento elástico, perpetuo, alegre. Cada objeto tenía vida. Cada escena tenía ritmo. Era animación total: el mundo entero bailaba.

El segundo es el Art Déco, la corriente arquitectónica y de diseño que definió los edificios, los carteles, los interiores y los objetos de los años 20 y 30. Geométrico, simétrico, ambicioso. El Chrysler Building. Las exposiciones de París 1925. Los mosaicos de las estaciones de metro. Un lenguaje que decía: esto fue construido con intención.

Deco-Hose los combina. La fluidez elástica de la animación con la solidez arquitectónica del Art Déco. El movimiento con la estructura. La ligereza con el peso.

En términos prácticos significa esto: cuando diseñamos para Beatrid, los bordes tienen curva pero no son blandos. Los colores son ricos pero no caóticos. Los personajes tienen elasticidad pero viven en espacios con proporciones reales. La tipografía tiene personalidad pero también jerarquía.

El resultado es un sistema que se reconoce de inmediato y que no se confunde con nada más. Eso, al final, es lo único que le pedimos a un sistema de diseño.

Este artículo es parte de la serie de notas internas del estudio. Beatrid documenta sus decisiones porque cree que el proceso es tan importante como el resultado.